Dios no restaura sobre lo viejo, no pone parche sobre lo roto para ocultarlo, no hace remiendos pues todo lo hace nuevo. El paño nuevo se nota sobre el vestido viejo, si se añora en andar con la vestimenta antigua no encajarás con lo nuevo de Dios. Es imposible llevar los dos vestidos a la vez, amarás a uno y despreciarás al otro. El vestido con muchos parches llegará a ser inservible. Jesús quiere darte un vestido nuevo, no con parches, quiere restaurarte (ponerlo como estaba al principio), cuando lo nuevo de Dios entra en tu corazón serás lleno de gozo. No te mezcles con vana filosofía, el Espíritu Santo te ayudará a no combinarte con cosas que no convienen. Ezequiel 36:26-27 Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra. Cuando el...